Cada vez llega a un hotel, el artista digital ajusta la luz de su habitación y busca escenografías en los detalles. // ENG Whenever he arrives at a hotel, the digital artist adjusts the lighting in his room and looks for scenery in the details. where sleeps SEGUIR LEYENDO M. suárez READ MORE Andrés Reisinger 1/. Hotel Stefanie (Viena). © Viennaslide/Alamy Stock Photo Su silla Hortensia, creada digitalmente, se convirtió en un fenó-meno viral en 2018, convirtiéndolo en pionero del arte digital vinculado al diseño y la arquitectura. Andrés Reisinger (Buenos Aires, 1990) es un creador internacional que busca inspiración en todos los lugares que visita: “Una vez me alojé en un peque-ño hotel en Milán donde la luz tenía una cualidad casi irreal. Esa luz —que parecía existir en un estado de transición permanente, ni día ni noche— inspiró una serie de piezas digitales”. Y es preci-samente la luz lo que más le influye a la hora de escoger un hotel donde pasar la noche: “Lo primero que hago es setear la luz a mi gusto y mood. La luz es mi herramienta para pintar los espa-cios”. Por eso, se fija en cada detalle que, dentro de un hotel, pueda crear una escenografía, “una selección de libros inesperada, una silla colocada frente a una ventana que enmarca un paisaje...”. ENG His digitally created Hortensia chair became a viral phenomenon in 2018, making him a pioneer of digital art linked to design and architecture. Andrés Reisinger (Bue-nos Aires, 1990) is an international creator who seeks inspi-ration in every place he visits: “I once stayed in a small hotel in Milan where the light had an almost unreal quality. That light—which seemed to exist in a permanent state of transi-tion, neither day nor night—inspired a series of digital pieces.‘ And it is precisely light that influences him most when choos-ing a hotel to spend the night: ’The first thing I do is set the light-ing to suit me and my mood. Light is my tool for painting spac-es.‘ That’s why he pays attention to every detail within a hotel that could create a setting, ’an unexpected selection of books, a chair placed in front of a window that frames a landscape...” 1/. Hotel Stefanie (Viena). “Los hoteles históricos suelen tener una energía especial que estimula la creati-vidad. Hay algo en las capas visibles de tiempo, en la mezcla de lo antiguo y lo nuevo, que resuena con mi forma de trabajar. Veo los hoteles como locacio-nes de mi película continua”. El artista por eso recomienda tres hoteles clá-sicos: Hotel Stefanie, “el más antiguo de Viena”; Alvear Palace Hotel, “mi favorito, sin competencia, por su belleza sostenida en el tiempo, sus alfombras, su terraza con vistas al río de la Plata”; y El Palace Barcelona, “con ese equilibrio entre funcionalidad y poesía”. ‘Historic hotels tend to have a special energy that stimulates creativity. There is something about the visible layers of time, the mix of old and new, that res-onates with the way I work. I see hotels as locations for my ongoing film.” The artist therefore recommends three classic hotels: Hotel Stefanie, “the oldest in Vienna”; Alvear Palace Hotel, “my favourite, hands down, for its enduring beauty, its carpets, its terrace overlooking La Plata River”; and El Pal-ace Barcelona, “I am drawn to places with that balance between functionali-ty and poetry’. © Viennaslide/Alamy Stock Photo 2/. Alvear Palace Hotel (Buenos Aires). “Los hoteles históricos suelen tener una energía especial que estimula la creati-vidad. Hay algo en las capas visibles de tiempo, en la mezcla de lo antiguo y lo nuevo, que resuena con mi forma de trabajar. Veo los hoteles como locacio-nes de mi película continua”. El artista por eso recomienda tres hoteles clá-sicos: Hotel Stefanie, “el más antiguo de Viena”; Alvear Palace Hotel, “mi favorito, sin competencia, por su belleza sostenida en el tiempo, sus alfombras, su terraza con vistas al río de la Plata”; y El Palace Barcelona, “con ese equilibrio entre funcionalidad y poesía”. ‘Historic hotels tend to have a special energy that stimulates creativity. There is something about the visible layers of time, the mix of old and new, that res-onates with the way I work. I see hotels as locations for my ongoing film.” The artist therefore recommends three classic hotels: Hotel Stefanie, “the oldest in Vienna”; Alvear Palace Hotel, “my favourite, hands down, for its enduring beauty, its carpets, its terrace overlooking La Plata River”; and El Pal-ace Barcelona, “I am drawn to places with that balance between functionali-ty and poetry’. © Michelle Chaplow 3/. Hotel El Palace Barcelona. “Los hoteles históricos suelen tener una energía especial que estimula la creati-vidad. Hay algo en las capas visibles de tiempo, en la mezcla de lo antiguo y lo nuevo, que resuena con mi forma de trabajar. Veo los hoteles como locacio-nes de mi película continua”. El artista por eso recomienda tres hoteles clá-sicos: Hotel Stefanie, “el más antiguo de Viena”; Alvear Palace Hotel, “mi favorito, sin competencia, por su belleza sostenida en el tiempo, sus alfombras, su terraza con vistas al río de la Plata”; y El Palace Barcelona, “con ese equilibrio entre funcionalidad y poesía”. ‘Historic hotels tend to have a special energy that stimulates creativity. There is something about the visible layers of time, the mix of old and new, that res-onates with the way I work. I see hotels as locations for my ongoing film.” The artist therefore recommends three classic hotels: Hotel Stefanie, “the oldest in Vienna”; Alvear Palace Hotel, “my favourite, hands down, for its enduring beauty, its carpets, its terrace overlooking La Plata River”; and El Pal-ace Barcelona, “I am drawn to places with that balance between functionali-ty and poetry’.