PAÍSES BAJOS No es casual que llamen kaaskoppen (cabezas de queso), en tono de humor, a los neerlandeses. Y es que en este país, las especia- lidades Gouda y Edam son solo la punta del iceberg: hay que- sos jóvenes, añejos, de leche cruda como el artesanal Stolwijk, y hasta versiones con clavo, comino, pesto, ortiga… ¡e incluso lavanda! Para conocerlos, hay que visitar los mercados tradi- cionales de Edam, Gouda o Alkmaar. Gouda, un ícono nacional Cada jueves, de abril a agosto, la plaza principal de la bella ciu- dad de Gouda, a unos 70 kilómetros de Ámsterdam, se llena de historia… y de queso. Frente a su ayuntamiento gótico, los kaas- dragers desfilan con sus inmaculados trajes blancos y los carros tirados por caballos. Estos porteadores de quesos avanzan hacia De Goudse Waag, la Casa de Pesaje, donde las antiguas básculas siguen decidiendo el destino de cada pieza. A pocos pasos, en Lange Tiendeweg, se encuentra ’t Kaaswinkeltje, la © Anadolu via Getty Images Diferentes quesos Lutjewinkell 1916, con hasta 16 kilos de peso. // Various Lutjewinkell 1916 cheeses, weighing up to 16 kilos.