las palmas de gran canaria avezados y cosmopolitas comerciantes. Un paseo por aquí se inicia en la plaza del Pilar Nuevo, donde hace siglos se reunían las mujeres para llenar sus cántaros de agua. En esta agradable plazoleta, llama la atención uno de los edificios más emblemáti- cos (y bellos) del barrio: la Casa de Colón, lugar exacto de la fun- dación de la ciudad de Las Palmas (Colón, 1). A escasos metros, está la plaza de Santa Ana, donde se erige la catedral, “el edificio de culto más grande de las Islas Canarias que, como tardó tan- to en construirse, adaptándose a las modas arquitectónicas, es un ejemplo del gótico tardío en su interior, mientras que en su exterior se muestra neoclásica”, explica el guía Guillermo Bernal. Frente al templo, desde finales del siglo XIX, unas curiosas esta- tuas de perros lo custodian. “Algunos creen que son canes vincu- lados al origen del nombre del archipiélago, pero no es así. Estos famosos perros fueron un regalo a la ciudad de una de las fami- lias británicas más poderosas de la isla”, apunta el experto. La cultura está presente en cada rincón del barrio. Para los © Kiko Jimenez/Getty Images Las cubiertas de la catedral // The cathedral’s roofs